Cuando Recreo quiso ser Comuna

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El Recreo es reconocido hoy como uno de los barrios más antiguos de la comuna de Viña del Mar. Pero otra pudo haber sido la historia si, a principios del siglo XX, hubiese prosperado una iniciativa de los vecinos de El Recreo, Villa Moderna y Caleta Abarca, para hacer de este barrio una comuna separada de la ciudad.

En sus inicios, El Recreo fue proyectado como una localidad exclusiva dentro de la comuna. No sólo tenía una ventajosa ubicación entre Valparaíso y Viña del Mar, sino que contaba, además, con una estación de ferrocarriles y una considerable extensión de playa. Teodoro Lowey Q., fundador del barrio, aprovechó estas condiciones y preparó la trama urbana y el loteo del sector. De acuerdo con sus libros de ventas, los primeros propietarios iban desde banqueros e inversionistas hasta comerciantes y empleados. Entre ellos, en la medida que trascurrieron los primeros años y de acuerdo con sus necesidades cotidianas, se fue homologando una visión de lo que era y en lo que debía convertirse el barrio.

El sector, si bien era considerado como residencial, casi dos décadas después de creada la municipalidad, aún no contaba con importantes servicios, como alumbrado, riego, o recolección de basura.

Impulsados por sus necesidades, el 27 de marzo de 1904, los vecinos del barrio publicaron una carta en la cual pedían la ayuda de la primera autoridad comunal de Viña del Mar. De acuerdo con investigaciones recientes, este habría sido el primer indicio del proyecto de Comuna de Recreo.

En 1909, al no encontrar respuestas del municipio a sus demandas, los vecinos coincidieron en solicitar al supremo gobierno la creación de una comuna en El Recreo. La solicitud se convirtió en una polémica entre los vecinos y las autoridades de Viña del Mar, especialmente con su primer alcalde, señor Roberto Zegers Borgoño

La primera respuesta del alcalde ante la demanda fue expresada con cierto desdén. A través del diario “El Mercurio”, el señor Roberto Zegers señaló que “el Municipio viñamarino recibiría un considerable alivio desprendiéndose de la atención que le demandan esos barrios”. Más adelante enfatizaba que no veía muchas ventajas en la creación de una comuna en Recreo, al afirmar que “no tendrían mayores ni mejores servicios que los que hoy tienen”.

El tono de la polémica subió de grado cuando los vecinos desafiaron a la autoridad a demostrar públicamente la inversión de recursos que el municipio hacía en el sector, la cual consideraban desproporcionadamente menor al aporte del barrio al embellecimiento de la comuna de Viña del Mar.

El alcalde demostró, finalmente, que la inversión pública era menor al aporte, pero dentro de un rango que consideraremos alto (de 45 mil pesos de producción, 30 mil se reinvertían en Recreo anualmente).

Paulatinamente la demanda de comuna se fue desvaneciendo. La principal causa, según las investigaciones actuales, apuntan a la creación del balneario en su borde costero, idea de los señores Luis Barros Borgoño y Alfredo Azancot, pues con ello se vio incrementada la importancia comercial del barrio, lo que incentivó una mayor inversión en obras públicas.

No obstante el fracaso del proyecto de comuna de Recreo, el hecho en sí evidenció un alto grado de organización y homogeneidad de los vecinos, lo que da cuenta de la identificación que tenían con su barrio.

Fuente: Revista Tell